miércoles, 23 de julio de 2014

EL ULTIMO MINUTO



No es una equivocación, ni tampoco es mi columna anterior.  La pasada se llamo “El primer minuto” y esta “El ultimo minuto”.

En mercadeo y ventas hay tanto por hacer, que al final se puede resumir en dos momentos de verdad que son sefinitivos: el inicial, es decir cuando el cliente llega y el último, es decir cuando el cliente se va. Aunque suena raro y hasta frustrante, es cierto

El tiempo que transcurre entre ese primer momento y el ultimo, es el que podemos denominar como el tiempo de la experiencia del cliente; Este lapso de tiempo, que a veces puede ser largo o corto o de días o de meses, es para el cual uno se prepara, estudia, genera estrategia y toda la organización debe vivir en torno a ese periodo de tiempo mientras el cliente interactúa con todo lo que tenemos para ofrecerle para tomar su decisión de comprarnos o no, de elegirnos o no.

A pesar que usted haga todo bien, tiene un gran riesgo. Si al final se equivoca o algo sale mal, esa será la foto que quedara en el recuerdo del cliente.  En muchos aspectos, pero en especial en el mercadeo y las ventas, todos “somos tan buenos como lo último que hacemos”.

Pensemos en su restaurante favorito; usted es un comensal frecuente hace un par de años; un día llega y encuentra algo en la sopa que no le agrada; hasta ese día fue usted cliente de ese lugar. Casi de manera mágica se le olvidaran  todas sus agradables experiencias anteriores, todo lo que hicieron por usted, todos los dos años anteriores de buen servicio y dirá algo así cómo: "yo por allá no vuelvo",

Personalmente creo que “nadie es tan bueno como lo ultimo que hace”, que la visión sobre algo o alguien o que el juicio que se haga, debe obedecer a mirada completa,  integral, pero desafortunadamente no ocurre así y los juicios a las empresas no son la excepción.

En los negocios y en la vida, no se perdona que lo ultimo que se haga sea malo. Recordemos el técnico de futbol que es el mejor ejemplo: es tan bueno como el resultado de su último partido. Y si su último partido lo pierde, deberá renunciar, así haya ganado muchos. Pero si perdió  el de la gran final, deberá irse, renunciar.


Por lo regular el cliente no tiene en cuenta que pudo haber sido un error, que esa ultima vez que salió mal no era lo normal; el cliente se va por la fácil y es determinar no volver o  en el caso del hincha, exigir la renuncia. Por eso en su organización, deberá siempre estar atento hasta del mas mínimo detalle, por que recuerde que si al final, en el ultimo minuto algo sale mal, borrara todo lo hecho y a parte de perder el cliente se perderán recursos valiosos difíciles de recuperar.