domingo, 17 de febrero de 2013
LOS 5 SENTIDOS
Hace días en una de mis conferencias nos preguntábamos sobre cual era la mejor manera de llegar a un cliente.
Todos opinaron y decían cosas como por ejemplo: con buen tono de voz; agradable apariencia; otros decían que con buen aliento y hasta que con un rico olor se podía llegar fácilmente a un cliente. Otros al final mencionaron que un buen apretón de manos era definitivo.
Concluimos que la mejor manera de llegar a un cliente era estimulando sus cinco sentidos. Solo piense en este momento la reacción de un cliente cuando usted se acerque lo aborde y logre estimular, favorablemente por supuesto, con la percepción que lleguen a los ojos, oídos, nariz, gusto y tacto, de ese cliente.
Haga este ejercicio: tome un mango verde, grande y fresco, rebane en cascos en un plato y rocíeles sal suficiente y exprima encima un jugoso limón. Revuelva, asegúrese que la mezcla quede homogénea. Tome uno de esos cascos de mango, ojo se chorrea y llévelo suavemente a su boca; saboree y muérdalo. Si sintió aguan en su boca, su mente acaba de comerse un mango, aunque usted no.
Si una estimulación mental logra hacernos reaccionar, ahora imagine lo que pasaría cuando sus sentidos sean estimulados verdaderamente. El efecto es maravilloso, de eso se trata.
¿Alguno de ustedes recuerda todo lo que hiso para cautivar a su novio o novia en su primera cita? Estamos hablando de un “cliente” muy importante para su vida. Seguro nos engalanamos, usamos la mejor pinta, el mejor enjuague bucal, el mejor perfume, seguido de un tono de voz y actitud realmente impresionante. El objetivo era conquistar, lograr una segunda cita y por supuesto cautivar. ¿Encuentra alguna diferencia entre este episodio y el que ocurre cuando entra un cliente a su negocio? Yo no. Cambien el futuro amor por “el cliente”, el conquistar por "lograr que compre” y la segunda cita por “que vuelva a comprar”. Me faltaba: si la vaina cuajó y hubo matrimonio, cambien esta palabra por “fidelizar el cliente”.
Esa es la teoría de los cinco sentidos y el cliente. No aplicable solo a restaurantes o almacenes como deberán estar pensando algunos de ustedes. Hasta los médicos y abogados pueden tratar a sus clientes de manera espectacular, estimulando los cinco sentidos. Seguro nunca se olvidaran de usted. O sino, mire para el lado ¿le funciono la primera cita?
La conferencia concluyo con la convicción que si tratáramos a todos nuestros clientes como si quisiéramos realmente conquistarlos, nuestro negocio o lo que sea, no tendría lugar para tanto interesado.
Fe de erratas: en mi columna pasada mencione que el “re-re” lo habían creado para prevenir la “Roya” en el café. Mi buen amigo Antonio, profesional en el tema, me hizo caer en cuenta que el re re era para controlar "La Broca".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario