miércoles, 28 de mayo de 2014

EL MARKETING Y EL AMOR....



Generalmente arranco mis clases de Mercadeo en la Universidad entregando  a los estudiantes mi propia definición de Mercadeo: “Mercadeo es el arte de antojar a los demás de lo que uno tiene, ojalá varias veces”.

 

El antojo tiene que ver con el gusto y este con el desear algo; igual que cuando alguien se enamora. Por eso podemos comparar el Marketing con el amor. Así como en el amor debemos no dejar que se acabe la atracción, el gusto por el otro y ser lo suficientemente interesantes para que perdure (para que ocurra varias veces),  en el mercadeo debemos ser súper creativos, de manera que ese antojo e interés por nuestro producto o servicio por parte del cliente, no se acabe.

 

Acto seguido, hablando de mi primera clase en la Universidad, le pregunto al mismo grupo de estudiantes: ¿Cuando ustedes salen con alguien, cual es el objetivo de esa primera cita? Las respuestas son múltiples y se imaginaran de que tipo, mas con los avances actuales; luego de un rato, llega la respuesta correcta: “profe, el objetivo de la primera cita, es lograr una segunda”.

 

Ese es el trabajo en Mercadeo y ventas; convencer que el producto o servicio es tan  bueno, que vale la pena volver y repetir, hasta que al final, igual que en el amor, se logre una relación, ojala duradera que traiga satisfacción a las dos partes.

 

Después de la relación, viene el trabajo de mantenerla, convertirla a largo plazo, lo cual es indispensable en los negocios. Tener clientes que se van, es como tener un barril sin fondo. Hay que esforzarse para volver perdurable esa relación que sin duda generara beneficios al oferente del bien o servicio y por supuesto a quien lo compra.

 

Pasa el tiempo y hay que hablar de casarse, ser fieles, comprometerse; depronto tener hijos (clientes referidos); en mercadeo es lo mismo, buscamos fidelizar a nuestros clientes todo el tiempo. Tener clientes fidelizados (casados con nosotros),  es tal vez el mayor reto del mercadeo moderno.

 

Cuando a uno lo dejan, quedamos solos, entusados, con un gran vació; lo mismo pasa en la empresa cuando se va un cliente. Entonces hay que trabajar para superar esa tusa y eso demora un tiempo… igual que en el amor. Es necesario volver a arrancar y buscar esas primeras citas (incluso si su opción es la reconquista), con el objetivo ya mencionado. Ese proceso igual que en los negocios es desgastante y además demanda mayor inversión en tiempo y dinero.

 

Por último, como en el amor, ni uno es para todo el mundo ni todo el mundo es para uno; así que habrá  clientes que usted quiera conquistar (segmentos de mercado) que le parecen inalcanzables, como en el amor. Para esto toca entonces hacer su mejor esfuerzo, desplegar todos sus encantos empresariales, personales y tratar que su historia sea exitosa. Siempre hay una posibilidad.

 

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