miércoles, 28 de mayo de 2014

HABLEMOS DE FUTBOL Y DE EMPRESAS...



Minuto 89, falta uno para que acabe el partido. Usted es el delantero derecho del equipo, la estrella, y el marcador está uno a uno.

 

Última jugada: recibe el balón en la mitad de la cancha, logra superar un rival, todos están cansados; arranca con el balón por el corredor muy cerca de la línea de salida lateral. Lo que usted haga es lo último que el equipo puede hacer para ganar, se está jugando el todo por el todo. Vienen hacia usted 2 defensas del equipo contrario, dispuestos a acabar con la pretensión de llegar al arco contrario. La tiene difícil.

 

En ese momento logra ver que uno de sus compañeros avanza en solitario por la banda opuesta, la izquierda; corre  hacia el campo del contrario, paralelo a usted, un par de metros adelantado  y nadie lo cubre. Ha decidido pasarle el balón; si lo hace  desde su posición,  el balón cruzara el campo y es posible que su compañero lo alcance y llegue al arco con muy buenas posibilidades de gol.

 

En milésimas de segundo, le toca calcular y recordar que tanto corre  su compañero, sus destrezas y habilidades y de lo que es capaz; un mal cálculo en el pase el balón, puede exigirlo a un nivel inalcanzable. Su mente suma, resta divide y multiplica la velocidad por la capacidad por la distancia y lanza el balón (recordando que es la última oportunidad), unos metros adelante por supuesto, para asegurar que su compañero llegue a tiempo; ¿De quién será la responsabilidad del gol? de quien pasa o de quien recibe; eso se olvida por un momento y más bien se centra en la precisión del pase, recordando lo que ha visto en los entrenamientos, acordándose de cada una de las habilidades que tienen los compañeros de su equipo: como manejan su peso, sus piernas y hasta su estado emocional.

 

Usted hace los cálculos finales  en fracciones de segundo.  Le pega al balón. El jugador la recibe, el pase fue perfecto, se acerca al arquero y patea con fuerza. Gol.

 

Por eso se llaman “equipos”, porque cada uno se conoce muy bien y se conocen entre sí. No son solo grupos, aunque en ambos casos tengan un objetivo común.  

 

Sera que usted se siente capaz de calcular la forma exacta como le debe hacer el pase a cada uno de los que trabaja con usted? Será que son un equipo o un grupo. Si quiere tener éxito en su empresa, debe conocerlos como equipo, para que al final logren el propósito: vender y generar ingresos. Hacer goles. Sera usted capaz de hacerles pases perfectos a sus colaboradores o mejor aún, a sus clientes?.

 

Haga el ejercicio ya; observe a quien está a su lado; lo conoce bien como para hacerle un pase calculado? Ahora haga el ejercicio con el próximo cliente que entre a su negocio: lo conoce bien como para hacerlo parte de su equipo? ¡Feliz Mundial!

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