Imagínese que uno debiera, por obligación, decir
todo lo que está pensando, sin ningún tipo de auto regulación o filtro. Viviríamos
en un ambiente complicado, un poco hostil, cero político, muy hiriente y hasta
nos haría quedar mal muchas veces.
Ese es el principio del Neuro mercadeo o
Neuro marketing como se llama ahora; que la gente no dice o expresa exactamente
lo que piensa y lo que quiere, precisamente por que no esta obligada. El trabajo por décadas del mercadeo
tradicional, ha sido averiguar mediante métodos convencionales qué piensa el
cliente, que quiere el cliente, y como lo desea.
A donde quiero llegar es que el nuevo
Mercadeo se encarga de investigar exactamente si lo que nuestros clientes
dijeron era exactamente lo que pensaban.
Por eso hoy en día no basta con preguntar,
porque está comprobado que no todos dicen lo que piensan, a la hora de evaluar
un producto o servicio y no todos dicen lo que quieren o son consecuentes con
lo que están pensando.
¿Cuántas veces ha ido usted a conseguir
algo de una marca específica y sale comprando otra?
Por eso ha perdido credibilidad la investigación
tradicional. Hoy toca tratar de descifrar lo que su cliente está pensando o
mejor, tratar de acertar mediante sus gestos sus miradas sus actitudes y en
fin, una gran cantidad de observación, la verdad de lo que quiere y opina.
Aunque el Neuro Marketing es mas científico
y se apoya en alta tecnología incluidos rayos láser, detectores y todo lo demás
y como no tenemos esas herramientas, nos toca estar atentos a una mirada de
nuestro preguntado hacia un lado u otro al momento de responder, una
vacilación, un gesto con las manos o los
pies, un parpadeo o algo por el estilo.
Seguro estarán pensando que este tema del
mercadeo se nos complicó. Pues sí, así es la cosa, se complicó precisamente por
lo que mencione: no somos sinceros con lo que pensamos y no somos tan ecuánimes con lo que queremos hacer
o decir. El reto es saber exactamente o investigar con precisión qué quiere el cliente.
Lejos de ser una amenaza para el marketing,
estas tendencias son un afianzamiento de lo importante que es saber qué quiere nuestro
cliente. De lo contrario, nunca sabremos
y continuaremos dando tumbos en el ofrecimiento de nuestros productos y
servicios y en la eterna búsqueda del éxito en las ventas,
Así que mi querido empresario, póngase las
pilas de un paso más adelante y pregunte , indague, mira a los ojos, busque la intención,
haga todo lo que esté a su alcance para que sus actividades de mercadeo no se
limiten a sacar un bafle a la calle los fines de semana y repartir unos
volantes.
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