lunes, 18 de mayo de 2015

¿USTED NO SABE QUIEN SOY YO?


Si, me paro la Policía. Un señor agente me puso la mano y de inmediato me detuve, como corresponde.

Antes que me dijera algo, recordé lo que he visto en los noticieros de televisión y de una, con tono enérgico, le dije: “señor agente usted no sabe quien soy yo”. Y sin mas preámbulos me despache, como he visto que hacen en la tele…….

Mire, yo soy el sobrino favorito de mi tía julia; madrugo todos los días a trabajar, a buscar oportunidades en un país que cada vez tiene menos, mas cuando se pasan los 40. Yo señor agente soy uno de esos que anda en la búsqueda de ese país en donde vive el Presidente, que es bien diferente al que yo vivo. Usted no sabe, pero yo soy de esos que se horroriza con los niveles de inseguridad que hemos alcanzado y que desea que firmemos un referendo autorizando al presidente para que firme la paz, pero con las bandas criminales, los extorsionistas y con la delincuencia común que nos tiene azotados.

Continué sin dejar hablar al uniformado, eso si, dedo índice enarbolado y tal:  usted no sabe quien soy yo señor agente: soy de esos que no entiende como el país lo manda un fiscal y un procurador, que tampoco entiende como es que se maneja la justicia y que tampoco entiende por que es tan difícil conseguir un gobernante serio, preparado y responsable; Usted no sabe pero yo soy de los que piensa que hacer empresa con todas las de la ley es tenaz y que se escandaliza cuando le toca pagar toda la lista de impuestos sin que estos se vean.

Usted no sabe quien soy yo, pero soy de los que no entiende como le meten 6 años de cárcel al que se roba un cubo de caldo de gallina y solo 3 al que se roba una ciudad.  Usted no sabe que me aterra ver la situación de la salud, los hospitales quebrados, que aun no entiendo por que es que no nos merecemos una cita con un especialista y por que hay que esperar y rogar tanto, casi hasta morirse y no entiendo por qué los malos y corruptos se toman las instituciones y se salen con la suya.

Mire, señor agente, le dije ya un poco mas ofuscado, igual que en la TV: usted no sabe quien soy yo, pero jamás he entendido por que todos creen que vivir en provincia nos da permiso de ser provincianos para todo. Estoy mamado del mal servicio en casi todas partes y de la falta de progreso y mejoras en la calidad de vida.

Usted no sabe que mi lista es larga pero que voy corriendo para una cita, así que, lo mejor, es que me permita continuar mi camino ahora mismo.


El agente me miro y me dijo: ¿sabe? Yo si se quien es usted, por que usted y yo somos iguales; lo detuve para informarle que su llanta trasera está bajita de aire.

miércoles, 13 de mayo de 2015

MI AMIGO FERNANDO


Fernando trabaja para una importante empresa, día a día, sin descanso. La empresa le provee bienestar,  ganas de vivir  y una cantidad de beneficios como pocas. Es muy ocupado, duerme poco y quienes lo conocen lo tildan de activo. Cada día de su trabajo lo vive como si fuera el ultimo y aunque no es tan joven, tiene mas de 50, su espíritu si es de niño.

Cuenta que aprendió mucho de su mama, quien le decía que lo único que a uno le queda es lo que vive , las experiencias, mejor dicho lo “bailado”, lo que a uno nadie le quita.

En sus primeros tres minutos impresiona su sonrisa y su actitud agradecida y positiva frente a todo; basta poco tiempo para  darse cuenta de su personalidad amable y de la pasión con que vive y hace las cosas. Siempre esta dispuesto a dar. Nunca pide nada, ni siquiera un chicle, por que los carga por mundos para compartir con sus amigos en especial cuando hace reuniones en su casa, uno de sus actividades favoritas.

La empresa para la cual trabaja gran parte de su tiempo se llama “Yo mismo S.A.”. Si, como lo oyen, Fernando trabaja para el,  para su bienestar mental y emocional, para la empresa mas importante del mundo, que es uno mismo.

Fernando cuida sus clientes, que son su familia y sus amigos. Para todos tiene tiempo y los incluye en su plan de mercadeo o mejor en su plan de vida que seria el equivalente.  Esta lleno de detalles con ellos, les dedica tiempo de calidad, como debe ser en las empresas. Nunca deja a nadie esperando por contestar una llamada o leer un mensaje en su teléfono.

Todo lo anterior no lo convierte para nada en alguien que este todo el tiempo complaciendo a los demás. Por el contrario; lo hace  por que lo disfruta y cuando le toca, discute, habla y hace una vehemente defensa de sus convicciones e ideas. Nunca lo he visto pelear. Creo que la empresa para la que trabaja tiene mejor definida su misión, visión y sus valores corporativos  que muchas empresas que conozco.


Y como en todo trabajo, tiene grandes responsabilidades y personas a cargo, tanto en lo económico como en lo emocional: su esposa, hijos y  familia.
 
Nunca lo escuche quejarse; seguro alguien me dirá que no tiene afujías económicas que lo motiven, pero créanme que tuviera argumentos poderosos de otra índole para hacerlo. Ha cambiado de jefe en su trabajo un par de veces – dos matrimonios a cuestas -, y estoy seguro que como en toda empresa que se respete, habrá cosas que no funcionan tan bien, pero al final y con todo, su balance arroja utilidad.


Entre vivir para trabajar y trabajar para vivir, hay una gran brecha. La ideal es la segunda. La de Fernando. Piénselo, medite en esta semana santa el tema y revise como esta hoy su empresa “Yo mismo S.A”. Yo empecé ya.

LA NECESIDAD DE LOS CAMBIOS

Durante mucho tiempo con algunos estudiantes de la Universidad, hemos hecho como parte de los ejercicios de practica de mercadeo, una investigación de campo con el respectivo formulario de preguntas en la mano, buscando que los estudiantes tengan contacto con la gente común y vean lo difícil que es encuestar o entrevistar a alguien y mas en la calle en situaciones cotidianas.

Mas allá de la experiencia, que es muy enriquecedora por supuesto, nos trazamos como objetivo (necesario en toda actividad de investigación)  determinar la percepción que tienen los habitantes de la ciudad en diferentes aspectos.

El ejercicio como comenté, consiste en abordar alguien del común, en la calle, e indagarlo sobre sus expectativas acerca del futuro de la ciudad, sobre su lugar favorito de la misma y en dónde ha pasado la mayor parte de su vida. Claro esta que primero se le pregunta su estatus, es decir si es nativo o si llego a la ciudad habiendo nacido en otra o si se encuentra de paso.

El cuestionario incluye  una pregunta en la que se ”reta” al encuestado diciéndole que si en sus manos estuviera cambiar algo de la ciudad, ¿qué cambiaria?. La respuesta en mas del 80% de las personas es la misma: los políticos.

A pesar que la muestra de este ejercicio es no probabilística, lo cual pudiera ser argumento para desvirtuar el resultado de la misma, es increíble que en tantos años que llevamos haciendo el ejercicio y en varias ciudades además, la tendencia mayoritaria de la respuesta sea la misma.

Yo no quedo tan aterrado con los resultados por que me acostumbre, pero los estudiantes de cada semestre pasan por el mismo asombro y entran en la misma discusión, sin entender por que la historia se repite y por que tanta gente quiere un cambio de sus dirigentes, si fueron escogidos por ellos mismos.

El tema es que hasta ahí llega la discusión y como nuestro interés es la investigación de mercados y no la política, no profundizamos en los “por qué” de esta respuesta, aunque no hay que estar muy preparado para entender las causas de la tendencia. Lo irónico es que los encuestadores, estudiantes jóvenes, en su mayoría hacen parte del grupo que se abstiene de votar.


Tocara investigar entonces por que cada vez que hay elecciones ocurre lo mismo y la historia se repite. Solo puedo sugerir, después de conocer la historia, que la próxima vez que vote, piense que hará que usted no tenga deseos de  cambiar su candidato a la mitad  del camino. Sea exigente con su decisión de voto. Piense, así como cundo escogemos pareja, que será para mucho tiempo; piense de que se va acorar cuando este aburrido del mandato y recuerde que fue lo que lo conquisto, como una ventaja sostenible en el tiempo, que no se acabe y que le alimente ese gusto de continuar con la relación.

“LA ABOLLADURA”


“LA ABOLLADURA”

Escuche la historia de una persona que compro un carro nuevo, lujoso, que lo hacia realmente feliz, por que estaba cumpliendo un sueño.

El día que estrenaba su nueva adquisición, se desplazaba a gran velocidad por una carretera, cuando inesperadamente sintió que lanzaron una piedra a su vehículo. Se detuvo y se percato que la piedra lanzada había dejado una abolladura en la lamina de su auto y por supuesto se devolvió a hacer el reclamo y a buscar el causante de semejante despropósito.

Llegó al sitio de donde le lanzaron la piedra y encontró un niño que estaba con su mama cuidándola, en una humilde casa, al borde de la vía y necesitaba urgente ayuda para socorrer a su madre; la única manera que el niño tenia para llamar la atención de los que pasaban a gran velocidad por su lado, era lanzando una piedra, lo cual evidentemente logro.

El dueño del carro,  ayudo al niño y la madre logrando al final  hacer una muy buena obra. Siendo fiel a la historia que me contaron, debo mencionar que el dueño del vehículo decidió nunca arreglar la abolladura que la piedra dejo en la lata, para acordarse de que, a pesar de su comodidad y sus posibilidades, las necesidades de las personas son muchas y hay que ayudar.

Desde ese día, me he puesto a pensar cual es la posición correcta ¿será que lo correcto es  arreglar la lata del vehículo? O mas bien  dejarla así para que no olvidar que hay gente que nos necesita.

Lo que causo el niño con su piedra,  es solo una huella: algo que marca, que deja un sello como impronta, que deja una lección. Pero Imaginemos otra historia: que tal que el responsable de  la piedra hubiera sido una hermosa dama en apuros que no podía cambiar su llanta;  y que al final, luego de ayudarla en el mismo contexto,  resulto ser al amor de su vida. ¿sera entonces que tampoco se deba arreglar el carro, para acordarse  toda la vida de esa persona y de que la felicidad y el amor pueden estar en cualquier parte y que existe gente dispuesta a dar y recibir cariño?.

Prefiero  que cada quien haga su juicio de valor y decida si arregla el carro o no. Las huellas deben cumplir su función y dejar el rastro, la enseñanza. Nuestra mente, que vive de imágenes y recuerdos, deberá hacer la otra parte: perdurar lo aprendido como lección para la formación de la vida.

Al final, lo mejor siempre es arreglar lo malo y quedarse solo con el recuerdo . Por esta vez y como muy pocas veces lo hago, le cambiare el final a la historia original y diré que el dueño del vehículo lo mando a reparar inmediatamente después del incidente. Celebró su acción de ayuda y en adelante cada vez que podía, ayudaba a los demás. Es mas, la historia nunca la conto, por que quien quiere ayudar,  lo hace en silencio y sin ningún cómplice.     




USTED NO SABE QUIEN SOY YO


Me paro la Policía. Un señor agente me puso la mano y de inmediato me detuve, como corresponde.

Antes que me dijera algo, recordé lo que he visto en los noticieros de televisión y de una, con tono enérgico, le dije: “señor agente usted no sabe quien soy yo”. Y sin mas preámbulos me despache, como he visto que hacen en la televisión…….

Mire, yo soy el sobrino favorito de mi tía julia; madrugo todos los días a trabajar, a buscar oportunidades en un país que cada vez tiene menos, mas cuando se pasan los 40. Yo señor agente soy uno de esos que anda en la búsqueda de ese país en donde vive el Presidente, que es bien diferente al que yo vivo. Usted no sabe, pero yo soy de esos que se horroriza con los niveles de inseguridad que hemos alcanzado y que desea que firmemos un referendo autorizando al presidente para que firme la paz, pero con las bandas criminales, los extorsionistas y con la delincuencia común que nos tiene azotados.

Continué sin dejar hablar al uniformado, eso si, dedo índice enarbolado y tal:  usted no sabe quien soy yo señor agente: soy de esos que no entiende como el país lo manda un fiscal y un procurador, que tampoco entiende como es que se maneja la justicia y que tampoco entiende por que es tan difícil conseguir un gobernante serio, preparado y responsable; Usted no sabe pero yo soy de los que piensa que hacer empresa con todas las de la ley es tenaz y que se escandaliza cuando le toca pagar toda la lista de impuestos sin que estos se vean.

Usted no sabe quien soy yo, pero soy de los que no entiende como le meten 6 años de cárcel al que se roba un cubo de caldo de gallina y solo 3 al que se roba una ciudad.  Usted no sabe que me aterra ver la situación de la salud, los hospitales quebrados, que aun no entiendo por que es que no nos merecemos una cita con un especialista y por que hay que esperar y rogar tanto, casi hasta morirse y no entiendo por qué los malos y corruptos se toman las instituciones y se salen con la suya.

Mire, señor agente, le dije ya un poco mas ofuscado, igual que en la TV: usted no sabe quien soy yo, pero jamás he entendido por que todos creen que vivir en provincia nos da permiso de ser provincianos para todo. Estoy mamado del mal servicio en casi todas partes y de la falta de progreso y mejoras en la calidad de vida.

Usted no sabe que mi lista es larga pero que voy corriendo para una cita, así que, lo mejor, es que me permita continuar mi camino ahora mismo.

El agente me miro y me dijo: ¿sabe? Yo si se quien es usted, por que usted y yo somos iguales; lo detuve para informarle que su llanta trasera está bajita de aire.